Fernando Sánchez Costa, Presidente de SCC: «El debate ya no es la independencia, sino la decadencia de Cataluña»

20 - 03 - 2021 / ÁLEX GUBERN - ABC

Fernando Sánchez Costa, Presidente de SCC: «El debate ya no es la independencia, sino la decadencia de Cataluña»

PERSONAL

Fernando Sánchez Costa (Barcelona. 1984) es historiador por vocación. Diputado en el Parlament durante dos legislaturas con el PP. dejó el partido para presidir Societat Civil Catalana, la entidad constitucionalista de la que reivindica precisamente su transversalidad política.

-Hasta aquí hemos llegado. ¿Y ahora qué?

-Lo primero, resistir, y evitar que en Cataluña pase lo que en el País Vasco. Sin comparar la situación de aquí y de allí, en el País Vasco el mundo eonstitucionalista estuvo a punto de ganar, y no lo logró. Y lo que ha sucedido allí es una desertización completa de ese mundo, en lo político y en lo civil, hasta el punto de que allí la disyuntiva es entre el PNV y Bildu. Lo que hay que hacer en Cataluña es mantener vivo y fuerte el movimiento constitucionalista. y aprovechar esa fuerza para resistir y armar una opción alternativa.

-Contra la resignación.

-Eso es. No podemos resignamos. Lo que debemos hacer es organizamos, porque el "procés" está hundiendo Cataluña Estamos en las rocas y ahora ya en fase de hundimiento económico. institucional y social. Viene un panorama muy malo. El independentismo. y ERC en concreto, no han tenido la valentía para superar sus miedos, presa del chantaje de Junts. Vamos de nuevo a un gobierno de choque. Se perpetúa la Cataluña de los bloques.

-¿Estamos condenados al empate permanente?

-No estamos condenados a nada. El independentismo se impuso el 14F por la resignación del mundo constitucionalista que se quedó en casa pensando que hiciese lo que hiciese no iban a cambiar las cosas. Y eso no es verdad. El problema en Cataluña es que demasiada gente no ha querido ganar, resolver la cuestión. Y hablo también de manera particular del Estado. de Madrid. Ha habido pereza para solucionar el tema catalán. Si el PSOE quiere puede ganar en un año la batalla del "procés". Tiene los instrumentos. la legitimidad y los resortes mediáticos para darle la vuelta a esta situación. pero hay que querer. Durante 10 años ningún Gobierno ha querido de verdad cambiar la situación en Cataluña. y tampoco lo ha querido el constitucionalismo catalán, especialmente en su vertiente civil. Estamos demasiado acostumbrados a un patriotismo de sofá y de pulsera, en España y en Cataluña Un patriotismo que está encantado de criticar, de decir lo que hay que hacer, pero incapaz de levantar se y cambiar las cosas.

-¿Dígame cómo?

-La batalla contra el procés" es sobre todo comuni­cativa. Una lucha por la hegemonía del discurso. Antes de discutir sobre encajes. de política hay que decidirse a dar la batalla del relato. Es verdad que es muy arduo, y que el dominio del nacionalismo es absoluto en todos los ámbitos, pero hay que arremangarse, poner recursos, tener la voluntad política real para ganar.

-¿La solución debe llegar de Madrid?

-No. Es una solución interna sobre todo. Es­tamos demasiado acostumbrados a externalizar. a pensar que la solución tiene que venir de fuera des­de la política. El cons­titucionalismo catalán debe empoderarse. or­ganizarse. tomar la de­lantera y plantar cara a este gobierno de caos que tenemos por delante.

-El empresariado comienza a dar pa­sos.

-Sí. y me alegro de que algunos empie­cen a despertar. Pero me pregunto si no lloran ahora desde la debilidad lo que no supieron defender en su mo­mento desde la fortaleza.

-Para que los empresarios reac­cionen deben arder las ca­lles. ¿No sé si para que Ca­taluña reaccione debe pu­drirse todavía todo un poco más?

-Espero que no. El pro­blema de estos años es que siempre nos decía­mos que a peor no podía­mos ir... Y siempre había suelo más abajo. Cuidado.

-La derrota del "procés' tiene que co­menzar desde la sociedad.

-Es un doble cambio. Debe haber el compromiso del Gobierno de impli­carse a fondo en la construcción del relato, pero nos corresponde a los ca­talanes decidir qué queremos ser. To­dos sabemos que no va ha haber secesión, el debate yo no es ese. Lo que está en juego es si Cataluña es un si­tio en el que merezca la pena vivir, evitar la decadencia.

-Toca reconstruir.

-Así es. Y no lo pode­mos hacer desde una lógica de enfrenta­miento permanente, pero tampoco pode­mos caer en la lógica del contentamiento, porque no ha funcionado. Hay que ir a una fase de entendimiento, que es una palabra muy catalana, "enteniment": apelar a la razón, la inteligen­cia por encima del bucle sentimental. Y esto vale para todos. Hay que 'des­procesar" el debate público.

-Pensábamos que la crisis económi­ca por la Covid podía ser una opor­tunidad para centrarse en lo impor­tante.

-Debería serlo. Si tenemos que llegar a un acuerdo pero empezamos por lo que nos separa, nunca nos entendere­mos. Hay que empezar a caminar jun­tos para determinadas prioridades so­ciales y económicas, blindar espacios para dejarlos al margen del debate identitario. Ese acercamiento es el que probablemente permitirá una empa­tía básica que luego posibilitará abor­dar lo otro. Es decir, cambiar las tor­nas. andar juntos para resolver pro­blemas prioritarios, y restablecida la confianza política y humana resolver la quiebra del procés'.

-Una parte del constitucionalismo sostiene que sin que los presos estén en la calle no hay salida.

-En SCC pensamos que ahora no se dan las condiciones para los indultos. Creo que ese debate es hasta secundario. En cambio, hay otro tema clave: volver a intro­ducir en el Código Penal la con­vocatoria ilegal de referéndums. Si tu dejas claro eso. luego tienes mar­gen para otras cuestiones. Eso nos evi­tará muchos problemas en el futuro. ¿Por qué es importante una entidad como Societat Civil Catalana? Como decía la batalla al independen­tismo hay que darla desde la política, pero también desde la sociedad, des­de la cultura. Por eso es necesario una entidad fuerte, musculada que sea una plataforma para facilitar proyectos con sentido constitucio­nal. y que dé voz a los catalanes no nacionalistas.

Patriotismo de pulsera

«Estamos acostumbrados a un patriotismo de sofá y pulsera, pero incapaz de cambiar las cosas»

Reconstruir

«Reconstruir no es posible ni desde el enfrentamiento ni desde el contentamiento»

Sociedad y cultura

«La batalla al independentismo hay que darla desde la política, pero también desde la sociedad, la cultura»

ÁLEX GUBERN - ABC

2021-03-20