Redes de dos rombos
Redes de dos rombos
De Pedro conviene desconfiar por rutina. Puede convertir cualquier idea positiva en una mera distracción propagandística
En Moncloa hay una obsesión por tomar la iniciativa de la conversación pública y desviarla de los asuntos antipáticos que tienen al presidente acorralado: los escándalos de corrupción, la falta de Presupuestos, el bloqueo legislativo, el caos ferroviario. Un día lanzan la liebre del cambio de hora, otro la del fondo soberano de vivienda, un tercero la de ceder fincas del Estado a los jóvenes del ámbito agrario, y ahora este anuncio de colocar ‘dos rombos’ a las redes, como en la tele de antaño. Un proyecto en principio razonable que además encaja en el marco idóneo para garantizar unos días de primer plano, nos da los articulistas un jornal ganado y de rebote cabrea a Elon Musk y permite a Pedro marcar paquete de liderazgo antitrumpiano. Ya veremos cuando toque implementarlo
IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
No es por los niños, es por controlarnos a todos para silenciar la verdad
Pedro Sánchez, el que rezuma odio a los españoles que muestran su desprecio, anunció en Dubái, en el World Governments Summit, que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años para “protegerles de discurso de odio”, que es como llaman a las críticas al poder en el único lugar donde podemos encontrar y expresar la verdad sin mucha censura del Gobierno, las redes sociales y en concreto “X” de Elon Musk. Para ello será necesario que todo usuario esté identificado con sus datos. La protección de los menores no le importa a un régimen en el que las redes de abuso a menores tuteladas en centros públicos están a la orden del día sin que se haga nada para acabar con ello. No es por los niños, es por controlarnos a todos para silenciar la verdad.
IRENE GONZÁLEZ - VOZPÓPULI
Prohibido redes sociales y desobedecer
Me parece mejor que sean las familias las que eduquen a sus hijos con bases sólidas en valores
El anuncio de prohibición del acceso a redes sociales a menores de 16 años me genera más dudas que certezas. Me sorprende la algarabía de ciertos padres porque les parece fenomenal que no se permita a los críos, a los suyos y a los de los demás, ese acceso a ciertos contenidos.
"Les protegemos del salvaje Oeste digital"», dijo Pedro Sánchez, entre heroico y grandilocuente, salvador de la muchachada, y un montón de madres hiperconcienciadas aplaudieron como fócidos ante una sardina al aire sin mayor reflexión, porque visualizaron rápidamente una vida más fácil (para ellas): hijos llenando los parques infantiles porque están sin conexión, jugando a la rayuela y a la comba porque no tienen TikTok, intercambiando cromos en lugar de ‘skins’. Vuelta a la mercromina, el beso en la frente y el bocadillo de chorizo. Adiós al Minecraft ese y al Fortnite, que los carga el diablo
REBECA ARGUDO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
2026-02-05








