Un Gobierno faisandé

26 - 09 - 2025 / ANDRÉS TRAPIELLO - EL MUNDO

Comprende uno a la ministra, “de cuyo nombre”.... Lo diría si valiera la pena retenerlo en la memoria (flor de un día) y si supiera para qué sirve su Ministerio de Falsedad (mintió antes, durante y después del penoso asunto de las pulseras antimaltratadores). Gritó fuera de sí que no pensaba dimitir por esas pulseras compradas en China al Pepe Gotera y Otilio de allí, después de un sablazo de 45 millones de euros a los Presupuestos para fabricarlas aquí (alguien habrá trincado la diferencia, seguro). Reiteró en el Parlamento y en la calle el argumento de peso (a su entender) para no dimitir: “¡No ha muerto ninguna mujer!”. Lo repitió tres veces. Desesperada. Era difícil saber si levantaba la voz porque creía que no la oían o pensaba que no la creerían si no la levantaba. Nadie ha aprendido en tan poco tiempo a mentir tanto. Incluso sacó pecho, orgullosa: “Les habla una ministra reprobada”, algo así como “la arruga es bella”.

ANDRÉS TRAPIELLO - EL MUNDO

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