Banquero accidental, persona íntegra
«El pasado día 15 murió Jaime Botín, un tipo decente y singular. Estoico en la moral, en el trabajo y en las finanzas, epicúreo en la vida y en los sentimientos». Ejercía de banquero pero era un banquero atípico, en cierto modo lo era por accidente: en la vida le había tocado este oficio, no es el peor, desde luego, pero también aspiraba a otros horizontes que lo convertían en una rara avis dentro de los suyos. Lo confirmé antes de conocerlo personalmente hará una decena de años
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