La Congreso
La osadía exhibida por los partidos que apoyan al Gobierno de Pedro Sánchez amputando el nombre del Congreso de los Diputados para dejarlo en Congreso no tiene otro objetivo que lanzar el enésimo gesto de complicidad a su presunto voto femenino. Una institución que representa la soberanía nacional, que fue inaugurado por una reina, que reúne a casi la mitad de las mujeres senadoras y diputadas, que ha estado presidida por más mujeres que hombres, no puede considerarse una institución monopolizada por los varones. Despreciar el masculino genérico gramatical porque, supuestamente, invisibiliza a las mujeres en el Congreso es vivir en una realidad paralela.
JUAN CARLOS VILORIA - EL CORREO (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
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