«No habrá solución en Cataluña si sigue la propaganda separatista»

26 - 10 - 2021 / JAIME MALET - EL MUNDO

«No habrá solución en Cataluña si sigue la propaganda separatista»

Presidente de la Cámara de Comercio de EEUU en España. Fue una de las primeras voces económicas que alertó de que el proceso independentista llevaba a Cataluña a la ruina. Ahora analiza en un libro el «problema catalán» y cree imprescindible acabar con la propaganda separatista

Desde el año 2002, el presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España y presidente de Telam Partners, Jaime Malet, ha sido una de las voces del mundo económico más críticas con el independentismo. Acaba de publicar Del Tibidado al Mar (RBA), donde analiza lo ocurrido en Cataluña y los escenarios de futuro.

Pregunta.- Cuando la espiral del silencio nacionalista era absoluta, usted avisó de que el procés conducía a la ruina social y económica...

Respuesta. Me molestaba ver como desde el poder político se estaba dañando a las empresas y a los trabajadores, y que nadie se atreviese a explicar que, a diferencia de lo que decían los medios de comunicación en Cataluña, nadie en el extranjero hablaba del procés. Yo acababa de llegar de la reunión del Grupo Banco Mundial, del FMI, y nadie me habló de Cataluña, así que ese día en una radio catalana dije algo obvio: si todo continuaba por ese camino se irían miles de empresas, como sucedió.

P. A partir de ese momento, el independentismo le señaló como enemigo e intentó desprestigiarle.

R. Era consciente de que la gente que se moja siempre tiene que someterse a la crítica de los demás. Entonces no me puse a favor de nada, no soy nacionalista de ningún tipo, pero sí estoy en contra de todos aquellos que estaban, y siguen, diciendo mentiras a la sociedad catalana.

P. Usted pertenece a esas élites barcelonesas de las que habla en el libro y que, en muchos casos, apoyaron activamente el procés o miraron hacia otro lado...

R. Había una ley del silencio muy fuerte porque los tentáculos del poder político en Cataluña han sido extraordinarios. Hay pocos sitios con siete millones de personas en los que el núcleo de poder esté más concentrado Algunos callaron por el pasado que tenían, otros por la posibilidad de negocios futuros, otros porque no querían meterse en problemas. Cuando la sociedad civil se desentiende así, pierde su sentido, que es hacer de contrapoder del poder político.

P. ¿Sintió usted durante aquellos años la soledad del disidente?

R. Esperaba que tras las declaraciones de José Manuel Lara y las mías, así como del importante artículo de José Luis Bonet en el New York Times, otros hablasen. Más que un fracaso de las élites catalanas, el procés es consecuencia de su falta de liderazgo, que no se preocupasen por la estabilidad de Cataluña y replicasen las mentiras independentistas.

P. Esa Omertá sistémica ya era, décadas antes, la esencia de «oasis catalán» de Jordi Pujol...

R. Pujol empezó a controlar todos los resortes, incluyendo el llamado cuarto poder de los medios de comunicación. Una de las cosas más extraordinarias de Cataluña es que tiene la televisión y una radio pública más partidistas de un país democrático. Cada día denigran a una parte de la población catalana y al resto de España para favorecer a los suyos, pero pagados con el dinero de todos.

P. ¿Y cuál ha sido el error de Madrid y sus élites?

R. Subestimaron lo que estaba pasando en Cataluña e hicieron caso a muchos catalanes que iban a Madrid para decir que esto se solucionaba «tendiendo puentes», cuando sabían que el separatismo había enfervorizado tanto a sus masas, convencidas de la veracidad de las mentiras de sus líderes, que era imposible pararlo. Algunos fueron a Madrid con buena voluntad, pero otros de muy mala fe.

P. En el Gobierno hay quien presenta a ERC como la nueva Convergéncia y que un pacto del Majestic con los republicanos acabaría con el desafío separatista.

R. En Cataluña existe una pulsión entre la gente de campo y de la ciudad, entre la burguesía de verdad y los menestrales, entre los menestrales y la inmigración, una pulsión idiomática entre los que hablan castellano y catalán. Estas pulsiones van a existir siempre, por lo que es muy difícil que las cosas se apacigüen. No habrá una vuelta al pragmatismo de Convergéncia.

Igual, con ERC el independentismo se retira a los cuarteles de invierno a la espera de otro momento más propicio, como que gobierne la derecha en España, quizá cuando pase algo en Escocia o salgan sentencias en Europa con sus tesis, pero ellos no van a parar.

«Con ERC no habrá una vuelta al pragmatismo de Convergéncia»

«En Cataluña hay que empezar a decir la verdad al votante independentista»

R ¿No ve solución?

R. Acabar con la propaganda brutal que hay en Cataluña, que el nacionalismo pierda el control de la fábrica de sueños. Explicarle la verdad a la parte de la población que escucha, visiona y lee en catalán. Decirles que Cataluña tiene una idiosincrasia propia, pero no suficiente para independizarse, que en la historia de Cataluña hay muchos más matices de los que explica el relato oficial, que los argumentos económicos del supuesto agravio no son tales. Hecho esto, el Estado debe estar más presente en Cataluña. Barcelona es una ciudad muy importante que debería ser la cocapital de España, como lo son, por ejemplo, Milán y Turín de Italia o Los Ángeles de EEUU.

P. Se ha visto salpicado por el Bargagate debido a su intermediación entre el Barça y Nicestream, el grupo al que pertenece 13 Ventures, la empresa que contrató el club para mejorar en las redes sociales la imagen de Bartomeu.

R. Es curioso que los periodistas no investigaran más a fondo qué compañía es 13 Ventures, que no se haya investigado quién y porqué estaban detrás de la desestabilización del club, de su junta y del presidente a través de las redes sociales, y por ello se vieron obligados a contratar esta empresa. Curioso es también que nadie haya explicado quién había detrás de los denunciantes, el hecho de que, por ejemplo, hubiera funcionarios de la Generalitat. O por qué el policía al mando de los Mossos en ese momento hoy sea, ni más ni menos, que el director de seguridad del Barça. Muy curioso.

JAIME MALET - EL MUNDO

2021-10-26