Sí, otra vez (y esta vez el PP de Badalona)
Sí, el PP lo ha vuelto a hacer. Esta vez en Badalona, de la mano de su alcalde Xavier García Albiol. Es arraigada costumbre en el PP dejar a sus simpatizantes colgados de la brocha y siempre por una inopinada claudicación de los jerarcas del partido, nacionales o regionales, indistintamente, ante la terminología y artefactos ideológicos de la izquierda y de los nacionalistas, también indistintamente. Siempre hay un barón, o baronesa, que ante la última chamuchina conceptual del adversario, experimenta una pulsión centrífuga irresistible que le expulsa al exterior y le incita a abandonar la disciplina del grupo. Comoquiera que el fenómeno es asaz frecuente, lo que hace en realidad es reforzar la connatural indisciplina del mismo.
Esto es consecuencia del acomplejamiento de la actual fracción mayoritaria de la derecha ante el separatismo y ante la izquierda nominalmente española, aunque el gentilicio se estrelle abruptamente contra su ejecutoria y desempeño. Y, lo que no es baladí, manifiesta la incapacidad absoluta de esa derecha para consolidar en la práctica política los principios básicos, fundamentales, que habrían de vincularla con lazo estrecho a su electorado. Y, claro es, cada vez que se produce una recaída, su votante entra en pánico y en un estado de desánimo y desasosiego. Esta desazón, una sensación de abandono, de orfandad y de total abatimiento, alcanzó su hora culminante durante el mandato, con mayoría absoluta, de Mariano Rajoy, figura antológica de la desidia, de la cobardía y del tancredismo que no fue capaz de revocar legalmente, siquiera lo intentó, los arracimados estropicios de la era Zapatero, hoy amplificados por su aventajado alumno, Pedro Sánchez. Da en el clavo Rosa Díez diagnosticando una atinada metáfora oncológica: ZP fue el tumor y su discípulo, la metástasis.
leer más...







