Gobernar no es un simulacro

29 - 07 - 2025 / EDITORIAL EL MUNDO

En su balance de fin de curso, se presentó como el líder de un Gobierno sin fisuras, cuando la realidad es que su debilidad parlamentaria le impide siquiera una actividad legislativa operativa. Lo que Sánchez llama fragmentación es, en realidad, descomposición: en esta legislatura hemos visto cómo sus propios socios han tumbado iniciativas clave para el Ejecutivo. Para disimular esta parálisis, ha pervertido el Consejo de Ministros, transformándolo en escaparate electoral desde el que lanza decretos de envergadura social -como el que se aprueba hoy, que ampliará el permiso de nacimiento y concederá dos semanas retribuidas para cuidados hasta los ocho años-, pero que rara vez llegan a articularse en una política sostenida

leer más...