Ha sido la pájara
Nadie podrá justificar por qué se movilizó a las Fuerzas Armadas para proteger, dar bombo o acompañar a la flotilla de Gaza, aquella orgía del alardeo moral auspiciada por terroristas y autoridades a partes iguales. El paulatino escoramiento de poderes democráticos hacia posiciones filoterroristas será uno de los próximos campos de batalla en Occidente. No porque no conociéramos la maldición islamoizquierdista, que tiene décadas aunque coseche ahora éxitos tan deprimentes como la alcaldía de Nueva York para un islamista (no un musulmán, religión; un islamista, ideología y práctica política incompatible con la democracia liberal). Por no hablar del abrazo de la izquierda gobernante española –pongo el acento en el PSOE– con los herederos de la ETA, una cima de la vileza. Pero, como suele, Sánchez ha ido un paso más allá en el campo de lo despreciable y de lo lesivo para España. Él siempre va un paso más allá, de ahí la certeza de que lo peor en él está por llegar. Hasta que se haga justicia.
JUAN CARLOS GIRAUTA - EL DEBATE
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