Hoy blanco, mañana negro
Debe de ser complicadísimo pertenecer al orfeón progresista, ya sea a sueldo o por desmedida afición. Tiene mérito saber, en cada momento, si se va a rojo o a negro, sin mayor reflexión ni lógica, cuál es la causa exacta a defender. Hoy blanco y mañana negro, sin sonrojo ni pudor, sin decoro. Hay que tener talento, reconozcámoslo, para convertir a tanto adulto en una sumisa banda de estorninos al atardecer
REBECA ARGUDO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
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