La balacera
Fernando Grande-Marlaska debería legar su cuerpo a la ciencia para que los futuros congresos de neurólogos y gastroenterólogos estudien la portentosa capacidad de procesar humillaciones que poseen su sistema nervioso y su aparato digestivo. En general todos los miembros del Gabinete parecen escogidos por su fortaleza anatómica para encajar sin deterioro físico ni moral los escarnios que su jefe les inflige con crueldad rayana en el sadismo, pero el titular de Interior quizá ostente el récord gubernamental de resistencia al ludibrio
IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
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