La batalla de la guerra
Si un alumno me dijera en un examen que la Guerra Civil española se provocó por la mala cabeza de unos y otros, y que, como consecuencia, todos perdimos, le pondría un suspenso o, al menos, le llamaría al despacho para revisar su saber. La Historia no es una ciencia exacta como se dice de las experimentales y las técnicas, pero sí un conocimiento que se somete a un método riguroso. De manera que las afirmaciones históricas son tan exigentes como las que se hacen sobre la física o la ingeniería. No son opiniones, sino criterios fundados. ¿En quién o por quién? Pues por los mismos que en cualquier otra disciplina: por la autoridad de quienes los expresan y por el acuerdo compartido de la comunidad de historiadores. Puede que parezca poco o endeble, pero no hay más, como no lo hay en otros saberes
ANTONIO RIVERA - EL CORREO (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
Catedrático de Historia Contemporánea de la UPV/EHU
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