La cuestión de la culpa
La Constitución, entre otras muchas cosas, fue una carta, un certificado de perdón mutuo. Así como el reconocimiento de un mal que no se produjo colectivamente sino que se sufrió. Como en todos los pactos, unos perdimos más que otros, pero lo importante era que las futuras generaciones quedaran libres de toda culpa para avanzar juntas
leer más...







