La vanguardia del odio
El pasado viernes, en el campus de la Universidad de Navarra, un periodista joven, de esos que sobreviven a base de colaboraciones mal pagadas y más vocación que certidumbre, fue rodeado por una turba de encapuchados vestidos de negro. Había acudido a cubrir una protesta convocada por los autodenominados antifascistas. No llevaba casco, ni pancarta, ni protección alguna: sólo su smartphone. ¿Qué amenaza podía representar? ¿Qué “fascismo” se combate así, persiguiendo a un chaval que solo hace su trabajo, como un depredador a una presa desarmada?
JAVIER BENEGAS – DISIDENTIA
[AT. También un joven que nada tenía que ver con el objeto de la protesta fue brutalmente golpeado y terminó con graves lesiones]
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