La verdadera cara del 'no a la guerra'

26 - 03 - 2026 / DIVERSAS FUENTES

La verdadera cara del 'no a la guerra'

Para Pedro Sánchez, la utilidad principal de la explotación sentimental del eslogan ya no es evitar las terribles consecuencias del actual conflicto bélico, sino rentabilizarlo en casa.

Pedro Sánchez ha convertido el no a la guerra en un instrumento de política interna, en una consigna de repliegue electoral y en el eje de una estrategia discursiva orientada a recomponer un bloque de apoyos que se le resquebraja por todos los frentes

EDITORIAL EL MUNDO

Misiles en el Congreso

Lo volvió a hacer. Con las elecciones andaluzas en el horizonte, el presidente del Gobierno recurrió a la ‘exhumación’ del Aznar de hace 23 años para utilizarlo como arma arrojadiza contra el PP actual. Volvió a elegir la guerra de Irak de 2003 para hablar de la guerra en Irán de 2026. Sin apenas concretar cuál va a ser nuestra posición en el conflicto bélico ¿Algún cambio sobre el uso de las bases? ¿Cuál es nuestra posición diplomática?¿Qué se decidió en la sesión del Consejo Europeo? No lo contó en más de dos horas de discurso. Pero Aznar fue muy malo con una guerra ilegal (que la ONU no condenó), se fumó un puro con Bush y osó poner los pies sobre la mesa

TONIA ETXARRI - EL CORREO (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)

‘No a la guerra’, pero sí a ETA, a los ayatolás y a China

Sánchez solo juega a deformar España para siempre y salvarse de sus pecados

Sánchez es a la legalidad lo que Jamenei a los derechos de las mujeres, Maduro a la democracia, Otegi a la paz, Anboto al pacifismo y TVE a la verdad, pero va y tiene los bemoles de acudir al Congreso a apelar de ella para presumir de su ‘No a la guerra’.

Hacerlo 24 horas después de soltar a una etarra más de prisión, para que Batasuna 2.0 le dé los escaños que los españoles le negaron en las urnas, ayuda a entender el perfil psicopático y caradura del personaje, el de un amoral que pontifica contra la prostitución mientras vivía de las saunas, daba lecciones sobre ética a la vez que plagiaba su tesis doctoral o prometía decencia al mismo tiempo que colocaba a su esposa y a su hermano, con los mismos méritos en lo suyo que una foca monje para Miss Universo.

ANTONIO R. NARANJO - EL DEBATE