Últimos toques al desgraciado caso "Noelia"
Facilidades para morir
No acabo de comprender que alguien sea capaz de celebrar la muerte de Noelia Castillo como si de un triunfo se tratase. Ni siquiera en el caso improbable de que alcanzase a comprender que la ausencia de ganas de vivir de una joven, en absoluto desahuciada pero con inmensa colección de desgracias a cuestas, merezca asistencia estatal para facilitar su muerte. Incluso en ese caso, improbable insisto, creo que pensaría antes que es el fracaso de un sistema incapaz de ofrecer otra alternativa a alguien con ese perfil. Entiéndanme, estoy a favor de la eutanasia. Pero como artefacto piadoso para auxiliar a quien, sin esperanza ni posibilidad alguna de mejora en sus perspectivas vitales, precisa de ayuda para tornar digna una ansiada e irremediable (aunque quizá demorable en demasía) muerte. Me parece una opción, la última a tener en cuenta, desesperada y dramática, pero humanitaria. Por eso creo que no está mal que nuestro código ordenatorio la contemple y regule. Pero nunca, en ninguno de los casos, creo que deba ser interpretada y aplicada como una suerte de suicidio asistido
REBECA ARGUDO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
España, paraíso woke
El caso de Noelia no es una excepción, puede haber más en el futuro porque la ley se hizo como todo: deprisa, corriendo y sin querer escuchar a quienes están tratando con este drama día a día
CARMEN MARTÍNEZ CASTRO - EL DEBATE









