Nada que celebrar: la diada separatista y excluyente del 11 de septiembre no representa a todos los catalanes
En 1980, el nacionalismo inventó, oficializó y secuestró una celebración que excluye a los catalanes no separatistas. Tras el auge de los primeros años del procés, las cifras de participación en las manifestaciones del 11 de septiembre (ver gráfico), así como los resultados de las elecciones autonómicas, demuestran que el secesionismo ha perdido apoyo social. Y, sin embargo, su influencia en la toma de decisiones que afectan a todos los españoles es determinante. Lo saben y lo aprovechan para su objetivo rupturista.
Sobre esa paradoja y sus futuras consecuencias deberían reflexionar quienes alientan la agenda separatista para permanecer en sus cargos.
Desde SCC defendemos que la fiesta autonómica se traslade al 23 de abril, diada de Sant Jordi, jornada cultural y ciudadana que representa lo mejor de la sociedad catalana. El espíritu plural, integrador y respetuoso que inunda las calles con motivo del día del libro y de la rosa es el que debe reinar durante todo el año en Cataluña.









