No era la normalización, eran los votos
Cuando las tramas de corrupción con todas sus múltiples implicaciones ponen de manifiesto que la lucha por el Estado de Derecho es una responsabilidad existencial en una sociedad democrática, parece un buen momento para reflexionar sobre esa concepción muy firmemente asentada en la izquierda que considera que la ley y el Estado mismo en sus responsabilidades esenciales como mantenedor del orden cívico y jurídico, son elementos prescindibles. Con tanta frecuencia escuchamos eso de que hay que hacer política, siempre contraponiendo la política a la legalidad, que muchos ciudadanos terminan creyendo que, en efecto, aplicar la ley es un comportamiento provocador y un obstáculo para la convivencia, casi siempre cuando nos enfrentamos a alguna de las muchas crisis que generan los nacionalismos.…
JAVIER ZARZALEJOS - EL CORREO (VÍA ALMENDRÓN)
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