No toque la Constitución
La de 1978. Sin preguntar a cada uno de los ciudadanos, no toque, señor Sánchez, la Carta Magna que pacientemente levantó la Transición de la dictadura franquista a la actual democracia liberal. Quizá, a lo que queda de ella. ¡Consenso, consenso y más consenso!, repetían Abril Martorell y Guerra. En 2024, una contrademocracia atrapa sigilosamente los fundamentos del Estado de Derecho. Nada es intocable, nada es impertérrito pero, señor primer ministro, no refunde la Ley suprema sin preguntar a los españoles soberanos. Desde Lanzarote o Ceuta hasta Irun, a todos
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