Nuestro pirómano de guardia
Una cosa es la inmortalidad y otra la eterna juventud. Estas gentes recién llegadas se creen inmortales políticamente y eternas en la juventud en la que basan, sin muchos fundamentos, su destreza pandillera. Se olvidan de aquello que le pasó a Titono. Amante de Eos (Aurora), obtuvo de Zeus la inmortalidad, pero se olvidó de pedir también la eterna juventud. Cuando envejeció se arrugó y se volvió impotente. Su inmortal amante cansada de cuidarlo como a un niño, lo convirtió en cigarra
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