Perder la razón
Tradicionalmente, se dice, en verano la controversia política pierde fuelle y se llenan páginas con ecos de sociedad, anecdotarios y otras más livianas informaciones a cargo de becarios en prácticas. Con todo, ese esquema no vale para la España actual, la España del estercóreo albañal del sanchismo cuya productiva toxicidad no entiende de altibajos estacionales. Quienes reclaman para sí la protección de determinados valores no habrían de bajar la guardia en época de lúdicos chapuzones, cuando los “hits” veraniegos martillean y lobotomizan al personal a través de las ondas. Una de esas perlas la hemos encontrado días atrás (15/07) en la edición digital de La Razón. La información la firma Adrián Roque, y éste es el enlace de su aportación desconcertante:
leer más...







