Perplejos ante el final del espectáculo
En El arte de amargarse la vida, un clásico librito de psicología relevante y divertido, combinación improbable en ese género, Paul Watzlawick, ilustrando la teoría del doble vínculo, abordaba esas situaciones que, en virtud del marco en el que están instaladas, no conceden salida buena. Cualquier "solución" agrava el problema. Sucede, por un suponer, si nuestra pareja nos pide que le digamos: "Te quiero". Si respondemos a su requerimiento, nos reprochará que se lo decimos porque nos los ha pedido, y si no, pues confirmaríamos su temor. En fin, que no hay manera
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