Pipas, leches y hostias
España vivió una comuna. Sentó en el banquillo a príncipes, presidentes de todos los partidos, áulicos y banqueros. Todo sin guillotina y sin un tiro. Pero los políticos no han dejado de rajarse o rebanarse llegando al extremo de obstruir la formación de un Gobierno, lo cual podía denominarse golpe de Estado
leer más...







