Posición fiscal de Izquierda Española

14 - 08 - 2024 / GUILLERMO DEL VALLE - IZQUIERDA ESPAÑOLA

Izquierda Española tiene una posición fiscal coherente con su compromiso con la igualdad plena entre españoles, la oposición a cualquier privilegio, la defensa del Estado social y las políticas redistributivas:

1.         Son inaceptables los dos sistemas forales, la disposición adicional primera de la CE, el cálculo opaco del cupo y el propio sistema privilegiado del concierto económico vasco y el convenio navarro.

2.         Extrapolarlo a Cataluña supone la ruptura de la Hacienda común, hace saltar por los aires la capacidad para perseguir el fraude fiscal y rompe abiertamente la redistribución a gran escala. Lo que hace este gobierno, presuntamente de izquierdas, es un salto adelante diferencial hacia un modelo confederal de privilegios, al servicio del nacionalismo, que impide cualquier política redistributiva, y antepone la tribu identitaria a la sostenibilidad de los servicios públicos.

3.  Así mismo, nos oponemos a la competencia fiscal a la baja entre regiones en el régimen común, fomentada durante décadas por PP, PSOE y nacionalistas, a través de constantes transferencias en IRPF, Impuesto de Patrimonio o Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que han deteriorado enormemente la progresividad y suficiencia del sistema tributario. No, la descentralización fiscal no es de izquierdas, asumámoslo de una vez por todas.

4.  Al contrario de lo que nos cuentan los chamanes de la plurinacionalidad para justificar lo injustificable, no hay que elegir entre una reforma fiscal progresiva integral que haga pagar más a los más ricos o la igualdad fiscal plena en el plano territorial, sin privilegios confederales para algunas CCAA por las imposiciones del nacionalismo.

5.  Lo primero, la reforma fiscal progresiva, sólo se puede hacer garantizando lo segundo, la igualdad fiscal territorial y la integridad de la Hacienda común. Un partido de izquierdas serio debe defender ambas cosas: sin cupos, conciertos, convenios ni competencia fiscal a la baja, sin secesión fiscal de los ricos, ni en relación a los grandes patrimonios, ni a los territorios.