Primeras evaluaciones de la comparecencia de P.Sánchez en el Senado
Un hombre perfectamente desinformado
Sánchez había ensayado a fondo su estrategia evasiva y la desempeñó con frialdad, sin salirse un palmo de sus casillas
IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
Cualquiera que haya visto Poder absoluto, la excelente película de Clint Eastwood, entenderá con enorme claridad lo fácil que es que una persona se deslice por la pendiente del abuso de poder cuando se siente amenazado, sabiendo, además, que le protege una extensa y poderosa red de personas a sus órdenes que se sienten autorizadas a violar las leyes con tal de librarle de cualquier escándalo, de un delito con mayor motivo.
La comparecencia de Sánchez ante el Senado tiene mucho que ver con ese síndrome del poderoso, con aquello que le lleva a atropellar cualquier límite con tal de proteger su posición
JOSÉ LUIS GONZÁLEZ QUIRÓS - THE OBJECTIVE
Las cercanías de Sánchez habían aleccionado a sus partidos asociados para que echaran una mano, o dos, y se notó demasiado. Los casi cien asesores de Moncloa prepararon la comparecencia con esmero. Sánchez llevaba un compendio de citas sobre el PP, y sacó siempre que pudo corruptelas peperas –¡de hace diez años!–
JUAN VAN-HALEN - EL DEBATE
2025-10-31








