Quinto aniversario del 1-O
El octubre que vivimos peligrosamente
«La enseñanza más valiosa y triste del ‘procés’ es que nadie supo parar a tiempo un asalto al orden constitucional que venía anunciándose desde tiempo atrás»
MANUEL ARIAS MALDONADO - THE OBJECTIVE
La explosión e implosión del soberanismo catalán
Cinco años después del trauma del ‘procés’, la causa ‘indepe’ languidece por la endogamia, la firmeza del Estado de derecho y la irrupción de los problemas ‘reales’: la pandemia, la guerra, la crisis económica
RUBEN AMON - EL CONFIDENCIAL (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
2022-10-03
El pla de l’exèrcit espanyol per frenar la independència després de l’1 d'octubre
L'exèrcit espanyol va arribar a activar un pla per frenar la independència de Catalunya
JOAN TARDÀ FERNÁNDEZ - EL NACIONAL.CAT
Aquellos días de octubre
El 155 fue una ocasión perdida de imponer una cierta pedagogía de la frustración a la eterna exigencia nacionalista
IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
Cinco años después del 1-O: deslealtad y declive
«Insisten en la idea que en 2017 les llevó a protagonizar la respuesta más represiva frente a la voluntad persistente de la ciudadanía catalana de poder decidir su propio futuro, con la que sembraron las razones que nos llevaron a ganar la moción de censura contra Mariano Rajoy»
JOAQUIN MANSO - EL MUNDO (VÍA ALMENDRÓN)
2022-10-02
¿Qué queda del 1-O?: 'La Vanguardia' analiza los momentos clave del otoño de 2017 y el futuro del independentismo
Ocho de sus columnistas políticos ofrecen sus distintas perspectivas sobre los últimos años del proceso soberanista, a la vez que apuntan los distintos caminos de futuro.
SILVIA HINOJOSA - LA VANGUARDIA
Quinto aniversario del 1-O: de celebrar la «victoria» a pedir la dimisión del Govern
Abucheos a la expresidenta del Parlament Carme Forcadell en la concentración de miles de personas para conmemorar el referéndum ilegal
E.BURÉS - ABC
Pinchazo del separatismo en la conmemoración de la consulta ilegal del 1-O
Apenas 11.000 independentistas se concentran en el Arco del Triunfo de Barcelona
DAVID GERBOLES PEREZ - EL CATALÁN.ES
"Va de coña": ERC usó dinero público en 2020 para montar 'lobbys' contra España
La Consejería de Acción Exterior de la Generalitat, controlada por ERC, usó la delegación de Croacia para contratar 'lobbys' y crear comités de apoyo a los líderes independentistas del 1-O
La Guardia Civil ha intervenido correos electrónicos, llamadas y mensajes que demuestran que altos cargos de ERC contrataron de forma irregular varios 'lobbys' y agencias de comunicación para denunciar la supuesta represión del Estado español, promover la secesión de Cataluña e involucrar a políticos extranjeros en campañas de apoyo a los condenados por el referéndum de 2017. El grueso de la información sale del iPhone XR de color negro de uno de los detenidos en octubre de 2020 en la operación Voloh contra el desvío de dinero público al 'procés' independentista y otros presuntos delitos de corrupción. Se trata del periodista de origen alemán Eric Hauck, antiguo gerente de la Plataforma Proselecciones Deportivas Catalanas y, desde diciembre de 2018, delegado de la Generalitat en la Región de los Balcanes, un puesto dependiente de la Consejería de Acción Exterior, controlada férreamente por ERC hasta finales de 2020.
Hauck forma parte desde hace décadas del núcleo duro del secesionismo. Desde sus oficinas en Zagreb (Croacia), pasó a representar a la Generalitat en ese país, Eslovenia, Bosnia, Serbia, Albania, Montenegro, Kosovo, Macedonia, Moldavia, Rumanía y Bulgaria. Oficialmente, debía estrechar las relaciones comerciales y culturales entre esta región de Europa y Cataluña, pero los archivos que escondía en su teléfono móvil revelan que su verdadero trabajo consistía en reactivar la ofensiva internacional del movimiento secesionista, según consta en un nuevo informe del Instituto Armado al que ha tenido acceso El Confidencial. Una de las primeras decisiones que tomó Hauck al llegar a Zagreb fue contratar al entonces presidente de las Juventudes Socialistas de Eslovenia, Andrej Omerzel. Este se convirtió en técnico de Relaciones Institucionales de la Embajada y pasó a cobrar un salario por esa labor, pero no abandonó su cargo en el partido político local. De ese modo, Omerzel comenzó a distribuir mensajes a favor de los llamados "presos políticos" del 1-O y de la independencia de Cataluña sin dejar de usar los colores y emblemas del órgano político que seguía presidiendo.
Omerzel se convirtió pronto en un gran aliado de la estrategia expansionista de ERC, pero Hauck incorporó otros socios. Mensajes intervenidos en su teléfono indican que, en septiembre de 2019, recurrió a los servicios de una agencia de comunicación, relaciones públicas y análisis de medios llamada Agencija IMC, con domicilio en Zagreb, para distribuir información del 'procés'. En octubre de ese mismo año, coincidiendo con la sentencia del Tribunal Supremo, se incorporó al aparato de propaganda del Govern la agencia Rizol Media. Y, en noviembre, Hauck contrató un 'lobby' esloveno llamado Stratkom por un importe de 15.000 euros más IVA, el precio máximo que se puede licitar sin la necesidad de convocar un concurso. Los documentos de trabajo y facturas compartidos por Hauck con Stratkom acreditan que esta agencia tenía como principal misión desarrollar una estrategia de comunicación que persuadiera a la opinión pública de los Balcanes de que en España había presos políticos y de que Cataluña tenía derecho a ejercer su autodeterminación. El plan recibió el visto bueno del consejero de Acción Exterior en ese momento, el político de ERC Alfred Bosch.
Stratkom logró varios éxitos. No solo distribuyó los mensajes que le interesaban al Govern en periódicos, diarios digitales, televisiones y radios, sino que, con la colaboración decisiva de Omerzel, también logró montar un Comité de Defensa de los Presos Políticos integrado por el expresidente esloveno Milan Kucan y otros políticos de ese país. Aparentemente, el grupo había surgido de forma espontánea, pero la Guardia Civil ha descubierto que, en realidad, fue financiado con el dinero público de la red exterior de la Generalitat y su actividad estaba teledirigida desde Barcelona. Un episodio ilustra cómo funcionaba esta estrategia de 'marketing'. El 24 de octubre de 2019, apenas unos días después de la sentencia del 1-O, un empleado de Stratkom confeccionó una carta supuestamente redactada por el Comité de políticos eslovenos en la que este exigía al Gobierno de Pedro Sánchez y a varias instituciones europeas "la inmediata libertad de los presos políticos y el fin de la represión", "el diálogo político entre los gobiernos de España y Cataluña" y "una solución democrática que respete la voluntad del pueblo de Cataluña". Otras veces, la Generalitat usó supuestos programas informativos para extender su discurso. En 2019, Hauck y altos cargos del Govern maniobraron junto a Stratkom para que la principal cadena de televisión eslovena, Globus, emitiera un reportaje de denuncia de la supuesta represión del Estado español. En el espacio fueron entrevistados el entonces presidente de la Generalitat, Quim Torra; el propio consejero de Acción Exterior, Alfred Bosch, y Roger Español, un activista que perdió un ojo en las cargas de la Policía Nacional del 1-O. La embajada de Zagreb pagó a través de Stratkom la factura del cámara que grabó el reportaje y las entrevistas para Globus.
El Comité proindependentista de Eslovenia proporcionó otras victorias mediáticas al Govern. Dos de sus integrantes, los políticos Ivo Vajgl y Milan Brglez, también eran diputados en ese momento del Parlamento Europeo. Los 'lobbys' financiados con dinero de la Generalitat usaron a estos dirigentes para poner en marcha otro Grupo de Amigos de Cataluña en Bruselas. Al poco de constituirse, este órgano remitió varias cartas al Gobierno de España y a la Comisión Europea en las que pedía que la Moncloa abriera inmediatamente un proceso de negociación sin condiciones con el mundo independentista. Desde fuera, parecía otra acción fortuita de apoyo internacional al secesionismo. Hauck le contó a Bosch los pormenores de esta operación. El dirigente de ERC respondió exultante. "Esto va de coña", contestó, y animó al delegado en Zagreb a montar grupos similares en otros países. Hauck trató de replicar la operativa en Italia. Stratkom contactó con la senadora italiana Tatiana Rojc para pedirle que creara otro comité de apoyo en su país para censurar los supuestos ataques de España a los líderes del 1-O, pero el plan no cuajó en esa ocasión.
Plan de expansión de la red de embajadas de la Generalitat interceptado en un chat de Signal por la Guardia Civil. (EC)
Hauck se aseguró de que las acciones organizadas por Stratkom en los Balcanes y Bruselas llegaran a Cataluña para subir la moral de los votantes independentistas y generar la impresión de que el 'procés' estaba ganando la batalla del relato. El exgerente de la Plataforma Proselecciones puso en contacto a la agencia eslovena con Helle Kettner, actual asesora de comunicación del presidente del Govern, Pere Aragonés, y esta se encargó de notificar las campañas de propaganda a la Agencia Catalana de Noticias (ACN) y otros medios de la órbita secesionista, según el informe de la Guardia Civil. En febrero de 2020, Hauck firmó un nuevo contrato con Stratkom de 3.750 euros más IVA al mes. Los investigadores señalan que el responsable de la delegación de la Generalitat habría amañado esa licitación con un responsable del 'lobby' esloveno llamado Dejan Vercic. Ambos pactaron invitar al proceso a otras dos empresas para simular que se trataba de un concurso abierto a otros proveedores. Vercic se encargó de tramitar los presupuestos de dos agencias con las que tenía buena relación, Agencia AV y Ninamedia. Hauck firmó el nuevo acuerdo con Stratkom días después y la relación se prolongó al menos hasta mayo de 2020. También trabajó para la delegación de Croacia en esa época la agencia Herman and Partnerji. La lista de compañías externas al servicio de la Embajada de la Generalitat era interminable y todas estaban financiadas con dinero de los presupuestos de Cataluña. En junio de 2020, la ofensiva internacional del secesionismo parecía marchar sobre ruedas. Lejos quedaba el cierre de todas las embajadas por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. El subdirector general de Coordinación y Gestión de Programas del Departamento de Acción Exterior, Ernest Poy, envió a Hauck a través de la aplicación de mensajería instantánea de alta seguridad Signal un powerpoint con un plan secreto del Govern para relanzar la presencia de la Generalitat en el extranjero. El archivo, que también está incluido en el sumario del caso Voloh, contemplaba un aumento progresivo de las capacidades de las delegaciones y explicaba el papel que desempeñarían en la futura Cataluña independiente. El horizonte de ERC seguía siendo el mismo que tenía en 2017.
JOSE MARIA OLMO - EL CONFIDENCIAL (SUSCRIPTORES)
Teoría práctica del caos
(1 de octubre) He vuelto a oír lo que el coronel dijo en el juicio. En los dos juicios, para ser exactos: en el general del Proceso y en el que acabó absolviendo a Trapero. He averiguado algunas otras cosas que no dijo. Pasa el tiempo y todo lo que va sabiéndose del Estado en aquellos días se empequeñece, salvo su figura. Al coronel lo nombró el fiscal general de Cataluña, José María Romero de Tejada, un hecho que suele olvidarse. El fiscal, que tuvo un importante papel en la desarticulación previa del referéndum, y que murió aquel noviembre de una enfermedad crónica, necesitaba a alguien que coordinara a las policías. El coronel hacía ese tipo de trabajo en la Secretaría de Estado de Seguridad. Y era también uno de los representantes ministeriales en la Junta de Seguridad de Cataluña. El fiscal dedujo que era el hombre idóneo. Y extendió la orden.
El coronel llegó a Barcelona el 20 de septiembre. Fue un buen momento. Miles de manifestantes rodeaban la sede del Departamento de Economía de la Generalidad, en Rambla de Cataluña, en protesta y acoso por un registro policial. Como se alojaba en un hotel próximo pudo comprobar rápidamente la magnitud de la protesta. No le sorprendió. Llevaba días encima de la situación y recibiendo informaciones de fuentes diversas. Pasó las horas bajo los tilos de la Rambla, sentándose y levantándose de las terrazas de los bares, mezclado con la multitud enfurecida y acompañado de un hombre de confianza. Aún podía hacerlo. Pocos días después cambiaría de hotel con frecuencia. En uno de ellos, por ejemplo, sorprendió a dos recepcionistas fisgoneando una página de internet que mostraba su cara y diciéndose la una a la otra: «¿¡Tú crees que es este!?». Así que rápidamente mandó a que fueran por su maleta.
El mismo 20 de septiembre atracaron los barcos en el puerto. El Piolín, entre ellos. Hasta entonces la preocupación principal del coronel había sido dónde alojar a seis mil policías en condiciones de habitabilidad y seguridad. De inmediato descartó los hoteles: habría significado una dispersión de las fuerzas y, como se vio luego a escala reducida en algunos hoteles de pueblo, una fuente de conflictos. No había tiempo tampoco para habilitar como alojamiento algún gran espacio público. De modo que, casi con naturalidad, surgió la idea de los barcos. Atracados en el puerto, permitirían que las fuerzas estuvieran concentradas y seguras. Mandó que le buscaran cruceros, un par o tres de esas ciudades flotantes. Ignoraba que su contratación se hace con años de plazo. Así que lo único que le pudieron conseguir fue tres ferris. Uno de ellos llevaba un puñetero piolín dibujado. Los ferris eran idóneos para pasar unas horas, incluso algún fin de semana, pero incómodos para estancias largas. Enseguida hubo quejas. Ahora en Occidente se va a la guerra de lejos. Las solucionó de dos maneras: enviando a los quejosos de vuelta, sin represalias y sin problemas y dando una gratificación de 100 euros diarios a los que se quedaran. Por las molestias. De seis mil se marchó una docena. Ese fue todo el drama del Piolín.
El coronel empezó su trabajo de campo pensando lo mismo que el presidente Rajoy. Que el presidente Puigdemont frenaría. El problema es que pronto vio que Puigdemont pensaba lo mismo de Rajoy. Tres días antes del 1 de octubre, en la reunión de la Junta de Seguridad, se encaró por única vez con Puigdemont. Nada más entrar en materia, el líder nacionalista exhibió el famoso párrafo de la juez Mercedes Armas. El día anterior la juez se había hecho cargo del operativo contra la celebración del referéndum que hasta entonces había llevado el fiscal Romero de Tejada. Y dictó un auto en el que ordenaba impedir el referéndum «sin afectar la normal convivencia ciudadana». Cuando la juez le entregó la instrucción, el coronel le advirtió de los problemas que podía causar la frase. La juez estuvo líquida.
Esa frase es como decir que el agua moja, dijo.
El coronel le sugirió que modificara el auto.
Éste es el auto que me ha llevado más tiempo pensar de toda mi carrera, zanjó la juez.
Y ahí estaba Puigdemont en la Junta, haciendo valer la normal convivencia. El coronel le recordó, algo vivamente, que el auto tenía una parte sustantiva (impedir el referéndum) y otra adjetiva (sin afectar la convivencia). Y remachó:
Pero si no quiere que se altere la convivencia, desconvoque el referéndum, presidente.
El 1 de octubre se levantó de madrugada en su hotel, después de haber logrado dormir algunas horas. Este era el panorama desde el puente. El presidente Rajoy, siempre tan comprensivo y amable, le había dicho que hiciera lo que tuviera que hacer. Más o menos lo mismo que la vicepresidenta Sáenz de Santamaría. Aunque ésta con menor énfasis. La vicepresidenta creía que en realidad no habría nada que hacer. Días antes el jefe del Cni le aseguró taxativo que no habría urnas y sin urnas no habría referéndum. Las urnas fueron otra de las míticas exageraciones de octubre. Evidentemente, los espías españoles habían fracasado en su búsqueda y en tantos otros asuntos vinculados con el referéndum por la sencilla razón de que llevaban una semana aprox ocupándose del asunto de Cataluña. Pero los sediciosos tenían urnas para dar y vender, si les hubiesen arrebatado las chinas. Tenían las de cartón del 9-N, aún intactas. Y las de las consultas electorales legales, que tantos ayuntamientos pondrían a su disposición. A diferencia del Cni, el coronel sabía que habría urnas, fuera cuales fueran. El secretario de Estado, José Antonio Nieto, llevaba unos días en Barcelona. Había sido un apoyo solidario y fiel. Pero en aquella madrugada también tenía poco que decirle. El estricto destinatario de la orden de la juez era el coronel: impida el referéndum.
Así que apoyaremos lo que tú decidas hacer, acabó diciéndole Nieto.
Había un ministro, es verdad. Un ministro del Interior. ¿Cómo se llamaba? ¡Zoido, coño, Zoido! Podía telefonearlo, ciertamente. Pero nunca había hablado con él.
Cerca de las ocho de la mañana, ya en la Delegación del Gobierno, supo que los mozos de escuadra no impedirían el referéndum. Se habían desplegado por melifluas parejas en los colegios electorales, dando un bello aire de institucionalidad a la sedición. De modo que examinó dos posibilidades. La primera, rendirse. Aceptar lo que se venía diciendo desde tantos lugares, incluso gubernamentales: las imágenes de una Policía impidiendo violentamente el referéndum serían devastadoras para la democracia española. La segunda posibilidad era la furia: acabar con las concentraciones en quince minutos. Las dos posibilidades favorecían absolutamente a los sediciosos. La primera les daría un referéndum de autodeterminación. La segunda les daría muertos. Insospechadamente, la solución estaba en el escrupuloso cumplimiento de la instrucción de la juez Armas. ¡Impedir conviviendo!
Al mediodía habló con la juez. Fue curioso. El día antes ella le había dicho que el domingo no le llamara para nada, que todo lo que podría decirle estaba en el auto. Pero el mayor Trapero había pedido audiencia con la juez para tratar que dictara un auto prohibiendo que la Policía y la Guardia Civil siguieran actuando. Trapero le decía que al llegar la noche Cataluña podía arder. La juez llamó entonces al coronel. Trapero y él se acusaron descarnadamente de destruir la democracia. La juez escuchaba. La juez no mandó que los mozos intervinieran. La juez no mandó que la Policía dejara de intervenir. Es más viejo que Salomón.
El coronel no mandó a su policía a que sembrara la violencia, la destrucción y el odio. La mandó a que sembrara el caos. Y fue suficiente. Se perdió el ojo de un hombre que había lanzado una valla contra la Policía, y es lo único que se perdió. El caos de aquella mañana liquidó el referéndum y explicó a los revolucionarios de tresillo, mediante unos porrazos, lo que podría costarles una revolución. Y así las calles de Cataluña volvieron a ser de los ciudadanos. El coronel estuvo solo antes. Y estuvo solo después. Aún sigue solo, sin que la democracia española haya hecho otra cosa que humillarle. La humillación, por cierto, no empieza con Marlaska. Solo hay que recordar lo que dijo el hoy opositor Núñez Feijóo a Jordi Évole en la cadena Sexta cuando le mostró imágenes de la Policía disolviendo una concentración en un colegio: «Les pediría disculpas [¡a los manifestantes!]. Esto podía haberse evitado».
En su cobardía, el líder gallego tenía razón. Habría bastado, aquella mañana de octubre, con que el Estado hubiera sido algo más que un coronel.
ARCADI ESPADA - EL MUNDO PREMIUM (VÍA FACEBOOK)
Las tres lecciones del 1-O
No es fácil transmitir lo que sentíamos muchos en Cataluña el 1 de octubre de 2017. Llevábamos entonces veinticinco días de abierta rebelión de la Generalitat.
RAFAEL ARENAS GARCIA - EL MUNDO (VÍA ALMENDRÓN)
Referéndum catalán: la cançó de l’enfadós
El problema del referéndum no es que fueran a ganarlo los secesionistas. Ni de lejos sucedería eso. El problema es que sentaría un precedente. Una vez celebrado uno, no habría manera de impedir que en el futuro se celebraran otros… hasta que ganara la independencia
JUAN CARLOS GIRAUTA - ABC (VÍA ALMENDRÓN)
Las 31 pruebas de que el 'procés' no ha muerto: Aznar tenía razón, la que se ha roto es Cataluña
1. "La fantasía del diálogo se ha convertido en un elemento paralizante" dice Carles Puigdemont, ese prófugo de la Justicia que sigue clamando desde Bélgica por un nuevo alzamiento en Cataluña. Alzamiento en cuyo éxito sigue confiando uno de cada cuatro catalanes, como explica hoy EL ESPAÑOL.
CRISTIAN CAMPOS - EL ESPAÑOL (VÍA ALMENDRÓN)
2022-10-01








