Santi Vila: 'La 'moderada' ERC fue la que el 1-O empujó a Puigdemont al precipicio'

24 - 09 - 2022 / IÑAKI ELLAKURÍA - EL MUNDO (PREMIUM)

Santi Vila: "La 'moderada' ERC fue la que el 1-O empujó

a Puigdemont al precipicio"

SANTI VILA:  Consejero de la Generalitat. Fue alcalde de Figueras y miembro del Ejecutivo de la Generalitat durante el 1-O. Ahora que han pasado cinco años mantiene viva la esperanza de reconstruir un proyecto político que articule el catalanismo moderado y leal a la Constitución.

"Históricamente, Cataluña ha sido con naturalidad catalana y española”

Un «traidor» para el independentismo y un «nacionalista» para el constitucionalismo. El exconsejero Santi Vila arrastra el castigo de su posición moderada, dice él, otros consideran que peligrosamente ambigua, durante los días previos al 10, que no le evitó ser condenado por el Supremo. Alejado ahora de la política, la elite barcelonesa le alienta para que lidere un proyecto catalanista que acabe con la hegemonía independentista.

Pregunta - Cinco años después del referéndum ilegal del 10... ¿Cuál es su balance?

Respuesta - Con la perspectiva que da el paso del tiempo es evidente que no fue una buena idea convocarlo. Expusimos a miles de personas a la violencia desproporcionada del Estado para frenar una votación que en el Govern sabíamos que no tendría consecuencias políticas, ni jurídicas. Ofrecimos una muy mala imagen internacional de Cataluña y de España. A partir del 10 todo se desbocó.

P. Si creían que el referéndum no iba tener consecuencias, ¿por qué siguieron adelante con su celebración pese a las advertencias del Gobierno y los tribunales?

R. Pesó mucha la desconfianza entre Madrid y Barcelona que se generó con la consulta de 2014. Desde la perspectiva del Gobierno, el catalanismo político no era de fiar. Y por lo tanto, latía un principio de desconfianza que hacía que cualquier conversación estuviera marcada por la presunción de maldad. Cuando el Gobierno desactiva desde un punto de vista legal el 1-0, al hacer caer la sindicatura electoral, era evidente que la consulta tendría solo un valor simbólico que nos podía ayudar a acumular capital político para negociar en el futuro con el Gobierno. Nada más.

P. Leyendo los libros de Puigdemont o Junqueras sobre aquellos días, no parece que esa fuera la visión general del Gobierno catalán...

R. La compartíamos todos, excepto Clara Ponsatí. Luego, Puigdemont quedó desbordado por las circunstancias, nunca tuvo una intención golpista.

P. Pero si un gobierno extranjero hubiera reconocido la independencia de Cataluña, el tablero hubiera cambiado radicalmente...

R. Nunca se declaró la independencia. La Generalitat no la publicó en el Diario Oficial. El despropósito de la DUI, con el paso del tiempo, va a tener muy mal envejecer para el independentismo.

P. Cuando se juega de farol, como reconoció Ponsatí, uno intenta y puede igualmente ganar, ¿no?

R. Íbamos de farol para que la diplomacia internacional forzara al Gobierno de España a moverse. Pero Rajoy no se movió.

P. Usted acabó marchándose de aquel Gobierno antes de la DUI... ¿Lo hizo demasiado tarde?

R. Eso es historia contrafactual, pero sí, me tendría que haber ido antes. Si alguien quedó en la intemperie y castigado por los dos lados fuimos los moderados. Los que no queríamos que hubiera un choque institucional. Por lo tanto, yo no debería ni haber formado parte de ese gobierno de Puigdemont.

P. ¿Los moderados? ¿Junqueras? ERC dice representar al independentismo moderado.

R. Cuando se habla del odio visceral de Puigdemont a Junqueras, en defensa del primero debo decir que lo más hiriente fue la doble moral de ERC en 2017. En privado, nos pedían que ejerciéramos de convergentes y encontráramos una solución, en público nos apretaban para ser más radicales. Comprendo el dolor de Puigdemont, los que ahora se llaman moderados en 2017 lo empujaron al precipicio.

P. Cinco años después del 10, ¿cómo está Cataluña?

R. Cataluña está desnortada y sin un proyecto político con un apoyo mayoritario. Creo que es viable un catalanismo claro y nítido pero compatible con un estado español plurinacional. Que hace compatible una idea de españolidad, la «España grande» de la que hablaba Joan Maragall, con una catalanidad rotunda. Es la tradición históricamente mayoritaria. Cataluña ha sido normalmente catalana y española.

P. Feijóo habla de catalanismo constitucional...

R. Creo que se refiere a un patriotismo constitucional, en el que el catalanismo sea leal a la Constitución y el Estado reconozca a Cataluña como nación, porque lo dice la carta magna y por razones históricas: Suárez restableció la Generalitat y sus instituciones antes de la Constitución. Feijóo debe entender que el PP no se puede permitir que los catalanes lo sigan viendo como un partido hostil.

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