Semana del 2 al 8 de marzo
AT
Semana del 2 al 8 de marzo
En esta semana que entra, comienza la preinscripción. Este año, la LOMCE aporta novedades. No se les olvide tenerlas en cuenta y difundirlas entre aquellos que pudieran estar concernidos.
La reunión del lendakari con las familias de los presos sigue trayendo cola porque le faltó encarnadura moral y sentimiento, justo lo que le sobra a esta columna de Teresa Jiménez Becerril, que debiera estudiarse en las escuelas. También la viuda del primer ertzaina asesinado se pregunta por la catadura moral de la sociedad que lo permitió. El pasado está aún aquí, no se puede para página sin haber ajustado cuentas con él. Es preciso salvar la memoria (hasta el PSE se lo recuerda al lendakari), es imprescindible que quien quiera jugar al juego democrático condene francamente el terrorismo. En ello abunda el reciente ‘informe Foronda’. No hay diferencia entre el terrorismo etarra y el yihadista, ambos se sintieron y se sienten legitimados para la eliminación del ‘enemigo’. Por ello resulta tan repulsivo que encuentre eco en una cierta sedicente izquierda. Mientras Lokarri se disuelve, el caso Faisán se diluye y los abertzales juegan a ser catalanes (hasta les da por los juegos verbales).
Omar Jerez sobrevive a otra de sus asombrosas muestras de arrojo.
El tedio del ‘prusés’ no perdona. ICV empieza a experimentar deyecciones de quienes no lo consideran suficientemente comprometido con ‘la causa’. CDC descarga la responsabilidad del fracaso de las estructuras de estado en ERC, a pesar de que, gracias a sólo este partido, puede aprobar sus presupuestos. El bloque secesionista cada vez está más disgregado: Duran trata de sacar la cabecita au dessus de la mêlée, CDC se refunda… en su ambigüedad (unos lo ven blanco y otros azul, como el famoso vestido) y hasta la ANC parece dispuesta a apuntarse a la fiesta (aunque, ¿cuál es su fuerza?).
¿Será cierto que la ocurrencia por la que Mas aún se está felicitando, la ‘desconexión’, es un hecho? ¿El 27-S es un punto final o un comienzo? ¿Se desinfla el souflé (hasta en el conjunto de España bajan los partidarios del derecho de autodeterminación) o es un espejismo? Como advierte muy bien Antonio Robles, aunque la Cataluña española esté saliendo del armario, no conviene echar las campanas al vuelo (ni tampoco confiar el éxito a las teleseries). Por su parte, Jesús Laínz y Nacho Martín vuelven sobre el ‘derecho a decidir’, ese sofístico eufemismo. Aldolfo Suárez Illana indica que no hay más solución que el consenso, José Mª Carrascal señala ventajas de la unión y Eduardo Goligorsky le saca punta al tió.
El espectacular crecimiento vaticinado ha colocado a Ciudadanos bajo los focos. No es raro que se ocupen de él dos de sus padres, directa o indirectamente. El caso del juez Vidal sigue dando que hablar, esta semana se le defiende desde dentro e incluso desde fuera. Y se avecina un nuevo casus belli con la final de Copa, una Copa del Rey que tal vez hubiera que jugar sin Rey.
También en materia de lengua las cosas pequeñas tienen valor de síntoma, por eso se ha pretendido cambiar la realidad manipulando los topónimos. En muchos rincones de este país se lucha contra la libertad lingüística, lo que hace más de admirar el valor de los padres que se oponen al monolingüismo forzoso. Los enemigos de la libertad siguen esgrimiendo los mismos argumentos de hace 50 años y exhiben a sus héroes (de muy bajo perfil moral, por cierto). Una de cal y otra de arena: contra las majors en el cine y contra el monolingüismo en las señales de tráfico.
Y, siempre hay más, mucho Mas.








