Semanas del 30 de marzo al 12 de abril
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Semanas del 30 de marzo al 12 de abril
Reanudamos –con pereza– el enfrentamiento semanal a esta ‘actualidad’ que suena a permanente déjà vu. La enésima ‘hoja de ruta’ del prusésaplaza la república catalana al 2017. Puebla lo ha visto con lucidez, también El Correo. Aquí se resumen nuestras opiniones más valoradas. Lo más destacado del viaje ecuménico de Artur Mas a USA ha sido el repudio de la revista Forbes. ‘Nuevas’ iniciativas: informe a las embajadas, la Diada dedicada a la inmigración (mal empezamos; con ese sustantivo…) y el deseado apoyo del islamismo.
Tenemos un bloque de artículos para formarse: las preguntas cambiadas de Félix Ovejero, la radiografía de la izquierda en 10 gráficos, el pacto educativo de Xavier Pericay, la clave del populismo según Francesc de Carreras y unas lecciones fundamentales de democracia de Francisco Morente. Un ramillete de columnas sobre la realidad catalana: Cataluña ya es aquello a lo que dicen aspirar los secesionistas, la pérdida de la nacionalidad española es segura (en caso de secesión), el soberanismo dificulta la integración, el ‘seny’ es un ‘cague’, hay fraudes a calzón quitado y escritores por y contra la independencia.
Y es humor del más negro el de Carod Rovira y las víctimas catalanas del vuelo de Germanwings (recomendamos encarecidamente las crónicas de Pablo Planas) y este regalo para amantes del psicoanálisis.
La polémica sobre la extensión de la cooficialidad de las lenguas regionales a toda España sigue generando buena literatura, se suman Antonio Robles y Carmen Leal. El TSJC confirma la sentencia que obliga a la Generalidad a indemnizar a una alumna por la inmersión forzosa. Y se publican diversas opiniones en favor del bilingüismo: un lector de El Periódico, Mercè Vilarrubias (en corral ajeno), Laura Fábregas (¿estará cambiando El Periódico?) y Andoni Unzalu. Y, para cerrar, una noticia curiosa: la UOC baja el precio de sus cursos en español.
Avanza el proceso para calificar a etarras y proetarras como genocidas. Se comentan los ‘pecados’ de Lokarri y se establece que el abandono de las armas se aplaza ad calendas graecas. Los vascos extorsionados ajustan cuentas. Se crea una base de datos para sistematizar los secuestros y se presenta una iniciativa contra el plan de reinserción del gobierno vasco.
Y, desde luego, más, mucho Mas.








