Sentimiento y razón contra el veneno nacionalista

04 - 03 - 2022 / ROGELIO ALONSO

Sentimiento y razón contra el veneno nacionalista

ALEGORÍA DEL NACIONALISMO VASCO.

VlKTOR CARTTA

«ETA ha amenazado a papá. Más de cuarenta añas después, la voz de mi madre al teléfono comunicándome que ETA había enviado a mi padre una carta amenazándole de muerte si no abandonaba 'Euskadi' en un plazo de 20 días continúa nítida en mi memoria». Era agosto de 1980 cuando Carlos Fernández de Casadevante recibió esa noticia que marcaría su vida, como relata en ETA y el nacionalismo excluyente. A partir de ese momento, la angustia, la impotencia, la soledad por la inexistencia del Estado y la complicidad de un nacionalismo representado por el PNV y el brazo político de ETA que estigmatiza a la víctima y legitima al terrorista. En 1998 sufre otro «cambio brusco y definitivo» en su vida que le lleva a dejar su hogar y su familia buscando refugio en Madrid. Como profesor en la Facultad de Derecho de la UPV sus denuncias de ETA le colocan en la diana. Tras las amenazas, un paquete bomba. De nuevo siente la indiferencia, la complicidad, el miedo y la cobardía de una sociedad sometida al nacionalismo de ETA y el nacionalismo gobernante.

El politólogo Richard Snyder reivindica la relevancia de «la dimensión humana» del trabajo académico ante la «retórica de lo impersonal». Precisamente esa dimensión humana otorga a este importante libro un valor añadido distinguiéndole de otras publicaciones recientes sobre el terrorismo etarra. Su experiencia personal testimonia las consecuencias del terror adquiriendo mayor interés aún por su riguroso análisis del contexto político y social. Debe destacarse su pertinencia en unos momentos en los que se está difundiendo una historia oficial subvencionada en la que la ideología nacionalista queda eximida de su culpa mediante el tramposo recurso de algunos historiadores a focalizar la atención en FTA. Como explica Casadevante, «no ha sido una victimización cualquiera» la impuesta por ETA. sino una victimización amparada en un proyecto político que el PNV aún defiende. En palabras del prestigioso historiador Fernando García de Cortázar, «cal nacionalismo no se le ha pasado por el tribunal de la historia». El trabajo de Casadevante contribuye a esa encomiable tarea que otros eluden mientras reivindican la memoria de las víctimas. Porque como Casadevante demuestra apoyándose en intelectuales como Mikel Azurmendi y Joseba Arregi, el mero recuerdo de las víctimas del terrorismo es insuficiente para honrarlas. Más bien sirve para ínvisibilizarlas, si así se esconde su significación política. O sea, que fueron asesinadas para imponer un proyecto político nacionalista que el nacionalismo todavía persigue sobre la sangre de los inocentes.

A través de su testimonio personal y de argumentos respaldados por sólidas fuentes. Casadevante radiografía la corrupción moral y política de una sociedad en la que el nacionalismo ha impuesto su hegemonía. Describe el control de la universidad vasca por el nacionalismo que otorgó a presos etarras titulaciones de forma fraudulenta. Denuncia el «pecado de abandono a las víctimas del terrorismo» por la Iglesia local ensalzando honrosas excepciones del clero vasca Muestra su dolor de creyente, revelando sus íntimas creencias religiosas y la fuerza de la fe que le ha guiado en su dura experiencia vital. «A Virginia, el amor de mi vida, mi bastión, a nuestros hijos y nietos». El lector debe leer este valioso ensayo para comprender el verdadero alcance de esta dedicatoria con la que Fernández de Casadevante rinde tributo a sus seres queridos. Pero también a quienes exigen una memoria veraz que no indulte al nacionalismo vasco representado por el PNV y los testaferros de ETA. pues todos ellos siguen rentabilizando el terror mientras se les exime de sus responsabilidades. Porque sucedió y hay responsables.

ROGELIO ALONSO

Referencia:

ETA y el nacionalismo excluyente, Carlos Fernández de Casadevante. Catarata. 256 páginas. 18,50 euros.