Sánchez en su calle sin salida
Dos imágenes de los últimos días subrayan esa insoportable debilidad. La primera es la del aviso simbólico de Arnaldo Otegi y Carles Puigdemont desde Waterloo, cuidadosamente agendada en la misma víspera de la intervención del jefe del Ejecutivo, para recordarle las cuentas que tiene pendientes con quienes trabajan "sin descanso para que los derechos políticos, culturales y lingüísticos del pueblo vasco y catalán sean reconocidos y garantizados"
leer más...







