Un Fiscal General por primera vez ante el Supremo como sospechoso
El presidente del tribunal neutraliza el intento de la defensa del novio de Ayuso de implicar a Moncloa en la filtración
Las acusaciones acreditan el daño causado a González Amador con la filtración del correo con sus datos tributarios
La pareja de Ayuso admite que envió, sin autorización de su abogado, a Miguel Ángel Rodríguez el correo del fiscal que redactó la denuncia por el presunto fraude tributario.
Más información: Las 5 claves del histórico juicio al fiscal general: el presidente del tribunal pide a las partes que "eviten la polarización"
La declaración prestada ayer por Alberto González Amador durante la segunda sesión del juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, permitió a las acusaciones evidenciar ante la Sala Penal el daño causado a la pareja de Isabel Díaz Ayuso por la difusión en la prensa de un correo electrónico sobre su comprometida situación tributaria.
MARÍA PERAL - EL ESPAÑOL
Estas no son horas de derribar presidentas
El juicio al fiscal Ortiz se ha convertido en un asalto frontal del sanchismo al Supremo, un despliegue peronista contra el Estado de derecho
En una democracia, cuando llaman a la puerta a las seis de la madrugada es el lechero, según la manida frase Churchill. Quizás en el Reino Unido multirracial ya no es así. En España, cuando una fiscal telefonea a otra ya bien entrada la noche no es para felicitarle el cumpleaños sino para derribar a una rival política del Gobierno. Estas no son horas, Pilar, ya le he dicho al fiscal general que lo deje y que lo vemos mañana”. La fiscal jefe de la Comunidad de Madrid, Almudena Lastra, hablaba con su compañera, Pilar Rodríguez, jefe de la Fiscalía de Madrid, que la urgía sobre un asunto privado del novio de Ayuso. “Lo van a filtrar, Pilar”.
Y lo filtraron. De madrugada y en la Ser, pasando por Moncloa. Ojo Óscar López, que hoy declara Lobato. Una noche de locos, un auténtico desparrame con un único objeto: Que no ganen el relato
JOSÉ ALEJANDRO VARA - VOZPÓPULI
Fondo y forma de un golpe
Uno está preparado para que los memos colocados en la tele pública por las vías bajas suelten estupideces como esa de que «a García Ortiz lo van a juzgar sin pruebas». No saben lo que es una prueba, no la distinguen de un indicio, lo ignoran todo sobre el procedimiento judicial penal
¿Cómo es posible que el reo entre por la puerta noble del Tribunal Supremo entre aplausos? ¿Cómo justificar que la Fiscalía actúe de segunda defensa del reo togado y la Abogacía del Estado como tercera? ¿Tiene García cuatro defensas, contándose a sí mismo? ¿Por qué parece que se juzgue al instructor? ¿Por qué resulta tan evidente que allí manda el reo García? Son preguntas sin respuesta para el que siga teniendo a España por un Estado democrático de derecho funcional. Son preguntas con respuestas sencillas para quienes sabemos y denunciamos que el Estado democrático de derecho ha sido sustituido en el fondo por una autocracia corrupta, y que con el caso del fiscal general García se abre otro capítulo: el de la deformación, o degeneración de las formas. La forma es el fondo, tanto en la literatura como en la democracia. El que no pueda entender o aceptar esta verdad profunda, reconozca al menos que sin respeto a las formas y solemnidades no hay sino zafiedad, brutalidad.
JUAN CARLOS GIRAUTA - EL DEBATE
Pinta mal para Don Alvarone
Dos testimonios bastan para hundir al procesado por si no bastara su actitud al borrar los correos de su móvil. Si no fuera culpable, sería la prueba de su inocencia.
La cuestión es que en los primeros lances del juicio, el fiscal general se ha quedado desnudo ante los hechos que ya conocíamos y que en el proceso han sido expuestos por dos fiscales: la fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra, cuyo reproche «¡has filtrado los correos!», ocupaba ayer las portadas de casi todos los periódicos de España. No de todos, porque El País daba los honores de la suya a la comparecencia de Carlos Mazón en la que dio a conocer su dimisión
SANTI GONZÁLEZ - THE OBJECTIVE
Un pulso al sistema
El proyecto de quitar la instrucción a los jueces no tenía mejor momento que el del juicio al fiscal general en el Supremo
La reforma de la ley de Enjuiciamiento Criminal para entregar la instrucción penal a los fiscales no podía haberse presentado en mejor momento. Justo antes de que el máximo responsable de la Fiscalía compareciera ante el Supremo acusado de revelar secretos en el curso de una operación política diseñada por el Gobierno. Así nadie se llama a error sobre el verdadero objetivo del cambio propuesto. Y por si se despista algún ingenuo se organiza una campaña de señalamiento de los jueces como brazo instrumental de una derecha empeñada en sabotear los avances de la autodenominada ‘coalición de progreso’. Esta vez no caben reproches de ocultación: se trata de ir a por ellos. De estrechar su papel en la interpretación del derecho
IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
El fiscal de Sánchez y la anulación del Tribunal Supremo
España no podría mantener una democracia efectiva sin unos jueces profesionales, imparciales e independientes encabezados por una Corte Suprema con esos atributos. De no ser así, se entronizaría una ‘monocracia’ (el gobierno de uno) opuesta al gobierno de todos de una democracia
Con otro ministro de hoz y coz en la corrupción de las mascarillas como Ángel Víctor Torres, según las últimas revelaciones de la Guardia Civil que acreditan que mintió ante la comisión del Senado, Pedro Sánchez ve cómo esta nueva carga engrosa las de su mujer y de su hermano, así como las de sus cuates de «la banda del Peugeot» (Ábalos, Cerdán y Koldo García), y de su fiscal general, Álvaro García Ortiz
FRANCISCO ROSELL - EL DEBATE
2025-11-05








