Universidades catalanas e internacionales reclaman la amnistía para los presos

29 - 03 - 2021 / EL NACIONAL.CAT | UNIVERSITARIS PER LA CONVIVÈNCIA | RAFAEL ARENAS GARCÍA - FACEBOOK

Universidades catalanas e internacionales reclaman la amnistía para los presos

Los rectores de las universidades públicas catalanas y más de un centenar de académicos e investigadores han reclamado la amnistía para los líderes independentistas encarcelados y exiliados. Convocados por Òmnium Cultural, han escenificado su apoyo con una fotografía en el edificio histórico de la Universitat de Barcelona

ALBA SOLÉ INGLA - EL NACIONAL.CAT

Universitaris per la Convivència pide a los rectores catalanes que respeten el pluralismo ideológico existente en los campus y no se dejen maniatar por el poder nacionalista

Resulta inaudito que catedráticos universitarios, los máximos representantes de entidades en las que se cursan estudios superiores de Derecho, cojan en sus manos una pancarta para reivindicar una causa de extinción de la responsabilidad penal

UNIVERSITARIS PER LA CONVIVÈNCIA

2021-03-28

Carta a mi rector

Comparto la carta que he remitido al Rector de la UAB protestando por su participación en el acto de Omnium Cultural en el que se reclamaba la amnistía para los condenados por el intento de derogación de la Constitución en Cataluña en los meses de septiembre y octubre de 2017.

Cuando las instituciones son utilizadas como herramientas de imposición de una ideología no creo que haya alternativas a la discrepancia. Ponerse de perfil no es, a mi juicio, una opción.

Apreciado Rector:

Veo con sorpresa que ayer, 28 de marzo, participaste, en tu calidad de Rector, en un acto organizado por Omnium Cultural en el que se solicitaba la amnistía para los que han sido condenados por intentar derogar la Constitución en Cataluña en el año 2017. Estoy seguro de que no desconoces que existe un intenso debate político sobre ese tema. Hace unas semanas, el diputado del PSC, Ferran Brunet, lo expresaba con claridad en el Parlamento de Cataluña: la amnistía supone el olvido, y los que protagonizaron los hechos de septiembre y octubre de 2017 pueden pedir perdón -esto es, el indulto- pero no están legitimados para pedir el olvido (la amnistía). Obviamente, el debate va más allá de este apunte y son diversas las opiniones existentes. Hay quienes defienden la plena legitimidad de los plenos del Parlamento de septiembre y octubre de 2017, cuando se vulneraron los derechos de la oposición y se promulgaron dos leyes que suponían la derogación de la Constitución y la separación del ordenamiento jurídico catalán del español; todo ello al margen de las previsiones constitucionales y legales. Hay quienes defienden que el acoso a la policía y a las comisiones judiciales, la desobediencia al Tribunal Constitucional y a los tribunales ordinarios, la organización de obstáculos para la actuación de la policía o emboscarla es legítimo; y que, por tanto, nada ha de condenarse y que, de acuerdo con lo anterior, las sentencias dictadas en relación a los hechos anteriores son injustas y que los responsables de tales conductas han de ser amnistiados.

Otros, en cambio, sostienen que tales actuaciones no son legítimas y que, por tanto, la amnistía en ningún caso estaría justificada. Es más, hay quien mantiene que dicha amnistía supondría el fin del pacto constitucional que es nuestro marco de convivencia desde 1978, un marco de convivencia que, sin embargo, todas las administraciones públicas, Universidades públicas incluidas, y todos los funcionarios estamos obligados no solamente a respetar, sino también a defender. Finalmente, entre los que se oponen a la amnistía hay quienes reclaman la concesión del indulto si los condenados muestran arrepentimiento por sus actuaciones, otros que defienden que incluso sin ese arrepentimiento el indulto debería ser concedido y quienes rechazan de plano la posibilidad de que sean condonadas las penas que le fueron impuestas. Cada una de estas posiciones no puede desvincularse de la valoración que se hace del nacionalismo, de la relevancia que se da al respeto a la ley y al Estado de Derecho y de cómo se entienden los principios democráticos.

Obviamente, todos nosotros, y tú también, apreciado Javier, tenemos, afortunadamente, el derecho a expresar con libertad nuestra opinión sobre este y otros temas, a adscribirnos a cualquiera de las posiciones anteriores o a cualesquiera otras y, además, a hacerlo, incluso, al margen de nuestras obligaciones como funcionarios o poderes públicos ya que España es un país que reconoce de una manera muy amplia la libertad de opinión y de expresión, existiendo una especial tutela de ella.

Ahora bien, esta libertad no es tal cuando actuamos en tanto que autoridad pública. Es por eso que, como te decía, me sorprende que hayas participado en tu condición de Rector de la UAB, en el acto partidista, pronacionalista y contrario al Estado de Derecho que organizó ayer Omnium Cultural.

Que el acto era partidista es obvio por lo que he explicado antes: defendía expresamente una posición política que no suscita ninguna unanimidad ni forma parte de ningún consenso. Es un acto de parte que, además, en tanto en cuanto legitima los hechos de septiembre y octubre de 2017 implica un cuestionamiento frontal a la Constitución y al conjunto del ordenamiento jurídico.

Y que tu participación era a título de Rector de la UAB y no particular parece también evidente. En las noticias se destaca que el acto unió a los rectores de las universidades públicas catalanas y en la foto que lo ilustra se te ve entre otros rectores. El organizador del acto, Omnium Cultural, titula la noticia como "Els rectors de les universitats publiques catalanes i més d'un centenar d'académics més reclamen l'amnistia" y así se recoge, como se ha indicado, en la prensa que da noticia del acto.

El rector, cuando actúa como tal, representa a la Universidad y la compromete. De hecho, así se recoge también por arte de Omnium, quien ya no habla de que "Javier Lafuente reclama la amnistía" o de que "el Rector de la UAB reclama la amnistía", sino de que "les universitats també fan evidente aquest gran consens de país a favor de 1'amnistía".

Tu elección como rector no se basó en ningún planteamiento político. Creo recordar -corrígeme si estoy equivocado- que hiciste explícito que en tu equipo habría personas de distintas sensibilidades políticas, pero que no les preguntarías cuál era su adscripción porque el cargo que desempeñaríais sería académico y no político. Ese planteamiento me parecía correcto; pero compruebo que no es, en absoluto, el que se desprende de tu actuación, en la que comprometes la posición de la Universidad en temas que nada tienen que ver con lo académico. Esto, a mi juicio, es una instrumentalización del cargo que en ningún caso puede justificarse.

Y no puede justificarse porque los cargos académicos no responden a una elección basada en criterios políticos y, por tanto, su actuación ha de limitarse a lo académico. Si una autoridad académica utiliza su posición para defender una determinada posición política ¿en qué situación quedan los miembros de la comunidad universitaria que no se adscriben a esa posición académica? No es una pregunta retórica, ya que la respuesta tiene consecuencias concretas y personales; pues siempre es personal la vulneración de los derechos fundamentales propios, y los tribunales ya han declarado que el que una Universidad pública se adscriba a un determinado planteamiento político supone una vulneración del derecho a la libertad ideológica y de expresión de los miembros de la comunidad universitaria (Sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo n° 3 de Barcelona de 30 de septiembre de 2020). No creo que haga falta recordar que otra decisión judicial ha declarado en firme que ciertos acuerdos de nuestra Universidad, discriminatorios contra estudiantes constitucionalistas suponían también una vulneración de la libertad de expresión, ideológica y de educación de dichos estudiantes. Esto último hace que resulte aún más sangrante toda toma de posición partidista de las autoridades académicas.

Este largo correo pretende exponer las razones por las que considero que tu participación en el acto de Omnium cultural no era adecuada. Te pediría también que reconsiderases en el futuro esta permanente instrumentalización de la institución que padecemos desde hace tanto tiempo; pero doy desde ya por desestimada dicha petición. Ahora bien, aun así creo necesario enviarte este correo y difundirlo porque me parece necesario que aquello que Omnium ha extraído de tu presencia en su acto; el compromiso de la Universidad con la amnistía, esto es, con la deslegitimación de la Constitución y el apoyo a quienes intentaron derogarla; no se extienda a este miembro de la comunidad universitaria que modestamente, de forma exclusivamente personal, sin hacer apelación a ningún cargo académico y descansando exclusivamente en su condición de profesor, rechaza esta utilización política de nuestra institución.

Un saludo cordial,

RAFAEL ARENAS GARCÍA - FACEBOOK

2021-03-29