Prensa
Los más rancios
«Los progresistas son burgueses del siglo XVIII, creyentes en los adelantos del capitalismo y fanáticos de la técnica sin ningún ápice de duda o reflexión»
Principios marxistas de la OTAN
Estos últimos meses, a cuenta de la guerra, ha rebrotado el debate sobre la OTAN, sobre su sentido, una vez extinto -por decisión unilateral de Gorbachov- el mundo de bloques que la pudo justificar
Salvador Illa: 'Sánchez cumplirá con el compromiso de reformar la sedición'
El líder del PSC dice que sería una "irresponsabilidad" dejar sin presupuestos a España, a Catalunya y a Barcelona; pero desvincula estas negociaciones de la reforma del Código Penal.
Sánchez da al PNV cinco años del 'Cuponazo' que Montero veía 'un privilegio injustificado' cuando era consejera andaluza
La ministra de Hacienda recaba el apoyo del PNV a los Presupuestos al aceptar extender sin cambios la ley de Montoro que ella reclamaba "recalcular" para evitar agravios
Competencia anula por amaño el último contrato millonario firmado por Quim Torra
El 'expresident' adjudicó a Iniciatives Events el contrato para la organización de los actos de Presidencia de la Generalitat. El organismo ha determinado que se confabuló con otra compañía ...
Lo que el cartel del PSOE nos dice sobre el concepto de 'progreso' de la nueva izquierda
Es el mantra del posmodernismo constructivista, según el cual no existen verdades objetivas, datos de la experiencia ni significados del discurso, sino solamente constructos sociales
A la prórroga
El ‘procés’ puede resucitar. La base social independentista sigue existiendo y el poder de movilización de la ANC y Omnium es inmenso
La dignidad de la democracia
«Fue una obra de éxito hecha por personas de distinto signo». Así definía Ignacio Astarloa la Ley de Partidos aprobada en 2002 que permitió la ilegalización de Batasuna
¿Quién dijo que el proceso separatista ha terminado?
El nuevo proceso secesionista está en marcha en una España debilitada por los estragos del social-comunismo sanchista
El bodrio 'trans'
La izquierda se ha tendido una trampa a sí misma al introducir una cuña divisiva en la cohesión del movimiento feminista






